Nueva Esparta.-
La reactivación del Faro Cabo Negro en la cima del municipio Antolín del Campo marca un hito estratégico para la señalización marítima en el extremo norte de la Isla de Margarita. Esta infraestructura renace como un punto vital de orientación, consolidando la presencia técnica y el resguardo soberano en los espacios acuáticos del oriente venezolano.
La estructura, desarrollada bajo el modelo tecnológico FARIBE 01, se eleva con una torre metálica tipo celosía de 15 metros de altura dotada de iluminación solar LED. Su haz de luz proporciona cobertura y tránsito seguro a las embarcaciones que surcan el Mar Caribe, conectando las rutas del norte del país con el occidente y dinamizando la actividad económica costera.
Más allá de su valor técnico, la obra entrelaza la ingeniería naval con la profunda devoción de la comunidad pesquera local al incorporar un sendero bendecido por la Virgen del Valle. De este modo, el baluarte luminoso se alza no solo como guía para la navegación moderna, sino como un símbolo perdurable de identidad y resguardo para la gente de mar.





