China.-
La corona tuvo que decidirse en partidas rápidas a 25 minutos tras las tablas concertadas entre Nepomniachtchi y Ding en la decimocuarta y última partida clásica de la final, disputada la víspera.
El abrazo a siete puntos al terminar esa instancia los obligó a buscar el desempate mediante este método. Reportes de prensa señalan que, con errores de una y otra parte, Nepo y Ding igualaron durante las tres primeras partidas, pero en la cuarta el ruso no percibió una trampa que le tendió su rival y terminó rindiendo su rey.





