Caracas.-
El proceso judicial contra el expresidente argentino Alberto Fernández, quien es acusado de violencia de género, avanza de manera acelerada y en solo diez días se cambió la carátula de la causa para agravar los delitos que se le imputan. Ya declaró la ex primera dama, Fabiola Yáñez, y se definieron los primeros seis testigos y se solicitaron decenas de medidas de pruebas.
La crisis que sella la debacle política del exmandatario comenzó el pasado 4 de agosto, cuando el diario Clarín reveló que, en el marco de una investigación por presunta corrupción, se habían encontrado chats en los que Yáñez le contaba a la secretaria presidencial, María Cantero, que Fernández la golpeaba. Para demostrarlo, incluyó fotografías que después se filtraron y le dieron la vuelta al mundo.
El escándalo fue inmediato. Dos días después, la ex primera dama denunció penalmente a Fernández por “lesiones leves”, un cargo que tiene una pena máxima de un año de prisión.





