Estados Unidos.-
Una operación de seguridad de Estados Unidos contra el Estado Islámico (EI) acabó en la madrugada del jueves con la vida de 13 civiles, entre los que figuran niños y mujeres, en la provincia de Idlib de la región noroccidental de Siria.
Entre las víctimas mortales del operativo, en el cayó abatido el líder del EI, Abu Ibrahim Hashimi Quraishi, se encuentran cuatro niños y tres mujeres, refirió el Observatorio de Siria para los Derechos Humanos.
La acción militar incluyó un despliegue de fuerzas en paracaídas y bombardeos por aviones de combate cerca de la ciudad de Atme, en la zona rural de Idlib, justo al este de la frontera con Turquía, aclaró Xinhua.
Según el Observatorio, la operación de Washington fue contraatacada por los rebeldes del Estados Islámico, que combatieron a las tropas paracaidistas en tierra firme.
La acción militar no dejó ningún soldado estadounidense muerto. Este fue el mayor ataque de Washington en Siria desde la operación de 2019, en la que fue abatido el líder del EI Abu Bakr al-Baghdadi.





