Rusia.-
Rusia aseguró que no considera necesario renovar en julio la autorización transfronteriza de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que permite enviar ayuda humanitaria al noroeste de Siria sin el aval de Damasco, considerado crucial por Naciones Unidas y los occidentales.
Clave en la votación prevista para inicios de julio, Rusia no ve «razones para mantener este dispositivo transfronterizo» que «viola la soberanía y la integridad territorial de Siria», declaró en una reunión del Consejo de Seguridad el embajador adjunto ruso ante la ONU,
Dicha autorización transfronteriza expira el 10 de julio.
Según el diplomático ruso, no se ha hecho nada contra los grupos que controlan el «enclave terrorista» de Idlib, en el noroeste del país, que recibe ayuda humanitaria a través del paso de Bab al-Hawa, en la frontera siria con Turquía.
Asimismo reprochó a los occidentales que impongan condiciones políticas inadmisibles para su eventual participación financiera en proyectos de reconstrucción de Siria, lo que también comparte China.
El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Martin Griffiths, dijo por su parte que «en las actuales circunstancias, las operaciones a través de las líneas de frente (que proceden de Damasco) no pueden remplazar el tamaño ni el alcance de la operación transfronteriza masiva de la ONU».
«La no renovación de la autorización (en julio) perturbará la ayuda vital a las personas que viven en el noroeste, entre ellas a más de un millón de menores», advirtió.
Farida Almouslem, ginecóloga y miembro de la Sociedad Médica Sirioestadounidense, ofreció un mensaje dramático sobre su experiencia en un hospital de Alepo bombardeado con cloro.
Tras lamentar que no se haya sancionado a los responsables de estos ataques, recordó que las necesidades humanitarias siguen «creciendo mientras que los fondos disminuyen». Más de cuatro millones de personas en el norte necesitan asistencia, lo que ha aumentado exponencialmente con respecto a hace un año.





