Caracas.-
Aunque tradicionalmente el consumo de pescado se da en mayor medida en las zonas costeras, marítimas y fluviales, durante los años iniciales del bloqueo y el sabotaje interno a la producción de alimentos -2017 y 2018- fue la proteína pesquera el sustento de miles de venezolanos que debieron consumirlo ante la dificultad de acceder a otras fuentes de nutrientes. En las costas, más allá de las comunidades de pescadores, muchos se acercaron a pescar para poder alimentar a sus familias.
Venezuela tiene la mayor cuantía de costa Caribe y además una riqueza de afluentes internos en ríos, lagos y lagunas, por lo que es imposible no preguntarse por qué el país no es una potencia marítima. Hay quienes aseguran que tiene que ver inclusive con las modalidades de desarrollo que el propio imperio español negó al país.
En el país están presentes varios tipos de pesca, donde destaca la pesca marítima y la fluvial. Existen a su vez subdivisiones importantes, “en el caso de la pesca está la pesca artesanal se hace referencia a sus 165.000 pescadores artesanales. Luego tenemos la llamada pesca artesanal a gran escala, focalizada en estados como Nueva Esparta y que dedican a un tipo de pesca particular y finalmente, la pesca Industrial”, comienza explicando el ministro de pesca y acuicultura, Juan Carlos Loyo.





