Trujillo.-
Cada segundo domingo de Pascua, el estado Trujillo se convierte en epicentro de la Fiesta de la Divina Misericordia, una tradición que, en palabras de monseñor José Trinidad Fernández Angulo, obispo de la diócesis, nace de la confianza de sentirse “criaturas nuevas” ante el perdón de Dios.
Fue en el año 2006 cuando el Seminario Mayor Diocesano Sagrado Corazón de Jesús, en el municipio Trujillo, abrió sus puertas para la primera celebración diocesana. Aquella iniciativa impulsada por sacerdotes como Walkelys Araujo, Rubén Delgado, José Gregorio Escalona y Digner González se ha extendido desde la ciudad capital hacia Valera, Boconó, Pampanito, Pampán y el eje panamericano.
La devoción fue instituida por San Juan Pablo II en el año 2000, inspirado en las visiones de la santa polaca Faustina Kowalska. Según la tradición, en 1931, Jesucristo reveló su Divina Misericordia a Santa Faustina, en el convento de Polonia; le pidió que se pintara su imagen y le explicó el profundo significado de su misericordia.





