Caracas.-
El temor generalizado a los operativos de inmigración paraliza «Doralzuela», provocando el desplome del 70% en las ventas de los negocios locales y el confinamiento voluntario de cientos de familias hispanas.
Las calles y comercios de la ciudad de Doral, en el condado de Miami-Dade, han experimentado una inusual y desoladora transformación histórica debido al pánico generalizado por los intensos operativos y redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Conocida popularmente como «Doralzuela» por albergar a la mayor comunidad de inmigrantes venezolanos en Estados Unidos, la localidad ha visto sus avenidas principales y zonas escolares prácticamente desiertas. El temor a detenciones vehiculares imprevistas ha llevado a cientos de familias a resguardarse en sus hogares, evitando conducir y recurriendo a servicios alternativos de transporte para trasladar a sus hijos a los colegios, alterando por completo la vibrante rutina de este histórico bastión hispano.
Este ambiente de confinamiento voluntario ha provocado un severo impacto económico, dejando restaurantes vacíos y obligando al cierre definitivo de varios emprendimientos emblemáticos locales.





