Caracas.-
«Las relaciones entre Irán y China han seguido siempre una trayectoria ascendente. Compartimos visiones similares sobre las cuestiones internacionales”, expresó Baghaei en un comunicado difundido por medios locales
Irán plantó su bandera de manera firme y contundente como socio pleno del bloque de los BRICS, desafiando abiertamente las presiones y bloqueos de Occidente. En un movimiento geopolítico de alto impacto, la nación persa consolidó su alianza estratégica con potencias como China, Rusia, India, Brasil y Sudáfrica. Esta ratificación sella un pacto de acero para construir un nuevo orden económico mundial, donde el uso de monedas locales y la cooperación petrolera serán las armas principales para sepultar el dominio global del dólar.
La alianza no es solo de palabra, sino que activa un motor de intercambio comercial, tecnológico y de seguridad sin precedentes en el Sur Global. Al integrarse plenamente a este gigante energético y financiero, Irán rompe de manera definitiva el aislamiento internacional y asegura su posición en la mesa donde se decide el futuro del comercio del planeta. Con este paso decisivo, el bloque de los BRICS se fortalece como un contrapeso demoledor frente a las potencias tradicionales.





