A pesar del ambiente enrarecido, las trabas y los inventos del sector de oposición en el país; y pese a los intentos fallidos de los factores de la ultraderecha, por sabotear y desestabilizar el proceso electoral en Venezuela, los Revolucionarios, lo volvieron a hacer. Se acreditaron la victoria en 20 Entidades de 23, y aunque perdieron la gobernación del estado Zulia, recuperaron dos espacios de suma importancia, como son Táchira y el estado Mérida.
Desde tempranas horas, pulularon, a diestra y siniestra, los personeros de la llamada MUD y otros grupos políticos, reclamando algunas fallas en la instalación de mesas, aunque ya a las 9 am, según declaraciones del presidente del CNE Pedro Calzadilla, se había instalado el 95% de las máquinas en todos los centros electorales; y la gente, estaba tranquila, ejerciendo su derecho al voto.
Como estamos acostumbrados, en Venezuela reinó la Paz. Las personas asistieron con toda normalidad a sus centros, guardando fielmente, las medidas de bioseguridad y prevención, en ejercicio de un proceso sencillo, amigable, y contando además, con el respaldo tecnológico del CNE, que se acreditó una nueva Victoria, con un proceso fluido, ordenado y sobre todo, transparente.
Llegada la media noche, cuando el árbitro emitió el primer boletín oficial, con la lectura de los resultados de las Gobernaciones y la Alcaldía de Caracas, aún no se manifestaban, los que siempre están en contra, los que nunca están conformes, y los que vaticinan en todo momento el fracaso y el caos.
Otra jornada que se suma a las páginas de la historia política revolucionaria en Venezuela, otra victoria para la Revolución y otra muestra, para los detractores de la Patria, de que sencillamente, sus políticas arbitrarias y hasta nefastas, quedaron en el pasado, y allí permanecerán hasta que el tiempo haga lo suyo, y ya ni se mencionen.





